Seguridad infantil en Ludotecas

Las ludotecas son espacios infantiles que en su mayoría carecen de normativa. Los requisitos de seguridad no difieren de la seguridad escolar, para aprender jugando

Requisitos de seguridad para puertas de centros infantiles

Guarderías: Entornos seguros para los niños, Seguridad escolar, Seguridad infantil en Ludotecas

Debido a la naturaleza exploratoria del niño que investiga y observa las acciones, para descubrir la causa/ efecto del cierre de las puertas, además de su curiosidad innata y el juego como principal aprendizaje para investigar su entorno e introducir sus pequeños dedos en aquellos espacios pequeños, hace que el 75 % de los accidentes en la mano de los niños se produzcan por aplastamientos y atrapamientos con las puertas, una lesión que puede causar desde un hematoma hasta una amputación completa del pulpejo del dedo, accidentes que pueden evitarse aplicando los siguientes consejos preventivos.
A continuación expongo los requisitos de seguridad para las puertas de centros infantiles, argumentando las acciones preventivas en cada caso.
Los objetivos comunes a alcanzar son en todos los casos, evitar:

  • La accesibilidad a la apertura y la salida autónoma por parte de los menores sin la supervisión de un adulto.
  • Lesiones por atrapamiento de extremidades y por golpes o choques involuntarios al confundir los vidrios con espacios abiertos.
  • Heridas y cortes derivadas de la rotura de vidrios.
  • El difícil acceso por parte del adulto obstaculizando la evacuación en caso de emergencia.

PUERTAS INTERIORES 

antipilladedos

Requisitos de seguridad para puertas interiores

  • Antipilladedos en los dos ángulos de las bisagras (interior y exterior de la puerta) cubriendo una altura mínima de 1,20 m desde el suelo. seguridad infantil en puertas interiores
  • Antiatrapamiento lateral (zona de apertura y cierre de la puerta) a 1,20 m de altura desde el suelo.
  • Manillas situadas a un mínimo de 1,40 m de altura desde el suelo, con este requisito se consigue la inaccesibilidad infantil a la manipulación del sistema de apertura y determina la medida para realizar el rebaje que permita la instalación del antiatrapamiento lateral de la puerta a 1,20 m de altura.
  • Cristales de visualización de personas para que antes de realizar la apertura el adulto se asegure de que no haya ningún niño situado en la superficie de barrido y le golpee al abrirla. Recomendados a una altura de 0,50 m y otro a 1,50 m.
  • Si la puerta estuviera fabricada en su mayoría de vidrio, éstos han de contar de señalización visualmente contrastada, evitando que se puedan confundir con espacios abiertos. Esta señalización ha de incluir el campo visual de los niños, por ello se realizará a una altura inferior comprendida entre 0,85 y 1,10 m y a una altura superior comprendida entre 1,5 y 1,7 m. Norma de referencia: CTE-DB-SUA (Seguridad frente al riesgo de impacto o de atrapamiento).
  • Todos los vidrios han de ser de seguridad (laminados o templados) o bien contar con mecanismos de seguridad infantil que en caso de rotura de los cristales no supongan un riesgo de corte para los niños: Láminas adhesivas de protección de vidrios: convierten un vidrio normal en uno de seguridad, evitando que se astillen en caso de rotura.

PUERTAS CORREDERAS 

antipilladedos

Riesgo de atrapamiento en puertas correderas

 

  • Sistemas de bloqueo que impidan la apertura o cierre de la puerta por parte del niño, permitiendo el fácil desbloqueo por parte del adulto.
  • El hueco o espacio comprendido entre la puerta y la zona interior del tabique ha de superar los 3 mm, para evitar el atrapamiento de la mano mientras se abre o cierra la puerta.
  • Las guías por donde se deslizan las hojas no han de suponer en ningún caso discontinuidad del pavimento que provoque tropiezos a niños y adultos.
  • Si disponen de vidrios, éstos han de cumplir los mismos requisitos de seguridad descritos en puertas interiores.

PUERTAS EXTERIORES
El aluminio es el material más utilizado para la fabricación de puertas exteriores, a la durabilidad y resistencia a la intemperie como características favorables, añade las características de cortante en los laterales y de traumatizante (esquinas y cantos) como defectos para estas instalaciones.
Los requisitos de seguridad para las puertas que dan al exterior son los mismos que los descritos en las puertas interiores, añadiendo el sistema de antiatrapamiento lateral (zona de apertura y cierre) a 1,20 m de altura desde el suelo, distinto de las puertas interiores por sus características propias.

antipilladedos puertas escuelas infantiles

Infografía seguridad infantil en puertas

Del libro Seguridad en Centros Infantiles de 0 a 3 años, AENOR ediciones. Descarga parte aquí

 © M Ángeles Miranda, creadora de las Auditorias de seguridad infantil (Registro de la Propiedad Intelectual)

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Decálogo de seguridad para un Juego Seguro

Juego seguro y actividades deportivas, Seguridad infantil en Ludotecas

En estas fechas son numerosos, y necesarios, los artículos que hacen referencia la necesidad de adquirir juguetes que otorguen creatividad y desarrollo para conseguir el objetivo de crecimiento y aprendizaje de los más pequeños.
En este caso nos centramos en la seguridad que deben ofrecer los espacios donde tienen lugar los juegos, y es que basándonos en una de las definiciones de juego infantil en el que se compara con el trabajo de los niños, podemos reflexionar sobre la similitud de los requisitos que un puesto de trabajo debe ofrecer para poder desarrollarlo:

  • Si para desempeñar un trabajo concreto se necesitan unas herramientas adecuadas, en el caso del juego esa herramienta es el juguete que se debe adaptar a las habilidades y destrezas del niño.
  • Si el puesto de trabajo debe cumplir unos requisitos de seguridad en función de la tarea desarrollada, el espacio donde se realice el juego debe adecuarse al mismo y a las características del desarrollo evolutivo del menor
  • Si en un espacio común se desempeñan dos actividades laborales distintas, no se deben molestar ni interceder entre ellas si este hecho conlleva un riesgo implícito, de la misma forma las áreas de juego deben delimitarse en función de los juegos y de los menores a los que van dirigidos.

A partir de estas similitudes, podemos ofrecer el decálogo para adecuar los espacios a las necesidades de los niños y del juego, de forma que éste se desarrolle en busca de los objetivos marcados:

Juego seguro

Juego seguro

  1. Partiendo de la base de que los hogares se diseñan, planifican y organizan por los adultos bajo unos cánones de estética y limpieza que de poco sirven cuando un pequeño entra en nuestras vidas ya que para ellos cualquier objeto se convierte en un juguete con el que improvisar y crear nuevos juegos con el que crecer, por eso se deben eliminar aquellos objetos a su alcance que sean susceptibles de producir riesgos al niño.
  2. Mantener a distancia aquellos juguetes que no van destinados a menores de 36 meses, esta medida toma especial relevancia cuando juegan en el mismo espacio niños de diferentes edades, por lo que se deben establecer rutinas donde compartir juegos y juguetes de forma conjunta no suponga ningún riesgo.
  3. Los bebés con escasas habilidades motrices deben realizar el juego en espacios acotados disponiendo de sus juguetes en zonas controladas.
  4. De forma general las superficies donde se realice el juego deben ser continuas y antideslizantes (evitar el uso de abrillantadores y ceras), libre de desniveles insalvables en función del desarrollo motriz del niño y del juego (especial atención a los correpasillos, andadores, etc., a la hora de circular próximos a escaleras y bordillos). Asimismo la estrecha relación de los niños con el suelo obliga a que este sea cálido y confortable, además, según el juego y el control motriz también debería ser ligeramente blando.
  5. Las paredes y el equipamiento (mobiliario, puertas, ventanas, decoración, etc.) se debe proteger dentro de lo que denominamos zona de seguridad (1,20 m de altura), ofreciendo al niño la seguridad necesaria para minimizar las consecuencias derivadas por caídas, choques, escalada y sobre todo por los juegos improvisados con otras herramientas que no sean los juguetes, evitando siempre la cultura del NO (no toques, no cojas), favoreciendo el desarrollo natural en espacios preparados y exentos de riesgos.
  6. Las zonas de juego y tránsito deben estar bien iluminadas y libres de obstáculos, por ello la organización de los juguetes y enseñar a los niños a recogerlos una vez terminado el juego, es importante para evitar caídas y tropiezos.
  7. El juguete en sí, puede necesitar de complementos para otorgar la seguridad necesaria en el momento de desarrollo, por ejemplo un patinete es un juego que estimula el desarrollo de habilidades motrices, pero precisa de casco y protecciones para conseguir el objetivo de forma segura.
  8. Si los juegos se realizan en espacios al aire libre, se deben inspeccionar los elementos previamente a la realización del mismo. Los parques infantiles suelen estar bastante controlados en este sentido, aún así la higiene de los suelos y los desperfectos por vandalismo y el uso de desgaste de los mismos pueden hacer que no cumplan los requisitos de seguridad.
  9. Cuando el juego se desarrolle en casa de familiares, amigos o conocidos, no exime a los responsables del menor de adecuar los espacios y los juguetes que va a utilizar el pequeño huésped.
  10. Asimismo los espacios destinados al ocio infantil deben cumplir una normativa de seguridad muy estricta, además de asegurarnos de que así sea, debemos respetar las instrucciones de los responsables sobre las instalaciones que puede disfrutar nuestro hijo según su edad.
decalogo de entornos de juego seguroi segurbaby.com

Decálogo de entornos de juego seguro

©      M Ángeles Miranda. Twitter @logieduca

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Entornos de juego saludables: más allá de la seguridad en los juguetes

Juego seguro y actividades deportivas, Seguridad infantil en Ludotecas

Artículo publicado en ABC el 7 de enero de 2012: No pierda de vista la seguridad de los niños cuando juegan

En estas fechas son numerosos, y  necesarios, los artículos que hacen referencia la necesidad de adquirir juguetes que otorguen creatividad y desarrollo para conseguir el objetivo de crecimiento y aprendizaje de los más pequeños.

juegos seguro

En este caso nos centramos en la seguridad que deben ofrecer los espacios donde tienen lugar los juegos, y es que basándonos en una de las definiciones de juego infantil en el que se compara con el trabajo de los niños, podemos reflexionar sobre la similitud de los requisitos que un puesto de trabajo debe ofrecer para poder desarrollarlo:

-          Si para desempeñar un trabajo concreto se necesitan unas herramientas adecuadas, en el caso del juego esa herramienta es el juguete que se debe adaptar a las habilidades y destrezas del niño.

-          Si el puesto de trabajo debe cumplir unos requisitos de seguridad en función de la tarea desarrollada, el espacio donde se realice el juego debe adecuarse al mismo y a las características del desarrollo evolutivo del menor

-          Si en un espacio común se desempeñan dos actividades laborales distintas, no se deben molestar ni interceder entre ellas si este hecho conlleva un riesgo implícito, de la misma forma las áreas de juego deben delimitarse en función de los juegos y de los menores a los que van dirigidos.

A partir de estas similitudes, podemos ofrecer el decálogo para adecuar los espacios a las necesidades de los niños y del juego, de forma que éste se desarrolle en busca de los objetivos marcados:

1.       Partiendo de la base de que los hogares se diseñan, planifican y organizan por los adultos bajo unos cánones de estética y limpieza que de poco sirven cuando un pequeño entra en nuestras vidas ya que para ellos cualquier objeto se convierte en un juguete con el que improvisar y crear nuevos juegos con el que crecer, por eso se deben eliminar aquellos objetos a su alcance que sean susceptibles de producir riesgos al niño.

2.       Mantener a distancia aquellos juguetes que no van destinados a menores de 36 meses, esta medida toma especial relevancia cuando juegan en el mismo espacio niños de diferentes edades, por lo que se deben establecer rutinas donde compartir juegos y juguetes de forma conjunta no suponga ningún riesgo.

3.       Los bebés con escasas habilidades motrices deben realizar el juego en espacios acotados disponiendo de sus juguetes en zonas controladas.

4.       De forma general las superficies donde se realice el juego deben ser continuas y antideslizantes (evitar el uso de abrillantadores y ceras),  libre de desniveles insalvables en función del desarrollo motriz del niño y del juego (especial atención a los correpasillos, andadores, etc., a la hora de circular próximos a escaleras y bordillos).  Asimismo la estrecha relación de los niños con el suelo obliga a que este sea cálido y confortable, además, según el juego y el control motriz también debería ser ligeramente blando.

5.       Las paredes y el equipamiento (mobiliario, puertas, ventanas, decoración, etc.) se debe proteger dentro de lo que denominamos zona de seguridad (1,20 m de altura), ofreciendo al niño la seguridad necesaria para minimizar las consecuencias derivadas por caídas, choques, escalada y sobre todo por los juegos improvisados con otras herramientas que no sean los juguetes, evitando siempre la cultura del NO (no toques, no cojas), favoreciendo el desarrollo natural en espacios preparados y exentos de riesgos.

6.       Las zonas de juego y tránsito deben estar bien iluminadas y libres de obstáculos, por ello la organización de los juguetes y enseñar a los niños a recogerlos una vez terminado el juego, es importante para evitar caídas y tropiezos.

7.       El juguete en sí, puede necesitar de complementos para otorgar la seguridad necesaria en el momento de desarrollo, por ejemplo un patinete es un juego que estimula el desarrollo de habilidades motrices, pero precisa de casco y protecciones para conseguir el objetivo de forma segura.

8.       Si los juegos se realizan en espacios al aire libre, se deben inspeccionar los elementos previamente a la realización del mismo. Los parques infantiles suelen estar bastante controlados en este sentido, aún así la higiene de los suelos y los desperfectos por vandalismo y el uso de desgaste de los mismos pueden hacer que no cumplan los requisitos de seguridad.

9.       Cuando el juego se desarrolle en casa de familiares, amigos o conocidos, no exime a los responsables del menor de adecuar los espacios y los juguetes que va a utilizar el pequeño huésped.

10.   Asimismo los espacios destinados al ocio infantil deben cumplir una normativa de seguridad muy estricta, además de asegurarnos de que así sea, debemos respetar las instrucciones de los responsables sobre las instalaciones que puede disfrutar nuestro hijo según su edad.

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Decálogo de entornos de juego seguro

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Diez maneras de evitar atropellos a la puerta del colegio

Guarderías: Entornos seguros para los niños, Seguridad escolar, Seguridad infantil en el Automóvil, Seguridad infantil en Ludotecas, Seguridad infantil transporte escolar

Seguridad vial: Una responsabilidad compartida

Artículo publicado en ABC

El fatal atropello acontecido el pasado 11 de octubre a las puertas de un centro educativo en Madrid, con resultado de muerte de un bebé, pone de manifiesto la necesidad de adaptar los espacios viales frecuentados por menores a sus necesidades y características. Mª Ángeles Miranda, auditora de riesgos infantiles de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil, nos recuerda las normas de seguridad vial más importantes a cumplir por todos los implicados:

Como requisito básico: Las familias deben cumplir con los requisitos de protección que los menores necesitan, sabiendo que son el ejemplo a seguir por éstos y el modelo de actuación que imitarán en el desarrollo de su autonomía como peatones y futuros conductores. Solo con acercarnos a un centro en las horas de entrada y salida podemos observar la cantidad de infracciones que se cometen.

Por parte de los responsables de la ordenación viaria y movilidad, el trabajo colaborativo con el resto de agentes implicados (familia y escuela) debe establecer las bases para crear estos entornos bajo los criterios preventivos que éstos requieren y que deberían considerar los siguientes conceptos:

1. Vía de circulación:lo ideal es que sea peatonal o como mucha vía 30 (reduciendo el riesgo de accidente y la gravedad de la lesión en caso de producirse), de un solo sentido, ofreciendo mayor protagonismo a los peatones, evitando el tráfico de paso y reduciendo el número de automóviles que soporta la zona.

2. Señalización:los accesos al centro educativo deben informar a los conductores mediante señalización vertical y/o marcados viales de superficie, que se encuentran próximos a zona frecuentada por menores, de forma que extremen las medidas de precaución y reduzcan la visibilidad.

3. Semáforos: la regulación en tiempo variable, facilita la movilidad peatonal en momentos de máxima aglomeración (entradas y salidas), así como circulación rodada en el resto de tiempo. En el caso de existir cruces amplios, éstos deben contar con refugios peatonales para albergar a varias personas.

4. Reductores de velocidad:instalados previamente a los cruces de peatones, se consigue una desaceleración antes de la llegada al mismo (Muy importante es la labor educativa de las familias, al no cruzar entre automóviles o por sitios no establecidos).

5. Pasos de peatones:elevados o con rebajes en las aceras, cumpliendo con la accesibilidad del espacio, deberían derivar lo más próximo a la puerta de acceso del centro educativo.

6. Aceras y calzada:el estado de conservación debe ser óptimo, evitando caídas a menores con habilidades motrices en desarrollo. La anchura de las mismas debe establecerse en función de la aglomeración de personas, niñ@s y sillas de bebés, siendo lo suficientemente amplias para albergarlas.

7. Mobiliario urbano:la ubicación y distribución del mismo no debe suponer en ningún caso la obstaculización visual de peatones y conductores, de la misma forma no obstruirá los pasos de cruce o la reducción de las aceras.

8. Estacionamiento:en centros destinados a la primera infancia, se debe tener en cuenta la necesidad de estos menores a ir en dispositivo de retención infantil adecuado a su peso y talla y la necesidad de las familias a disponer de un espacio donde poder sujetar a los niñ@s a estos dispositivos de forma tranquila, por lo que deben existir zonas de estacionamiento con limitación horaria para esta función. Sobre el tipo de estacionamiento, se recomienda los denominados en línea, evitando los de batería (por invasión de calzada ante un despiste o imprudencia). Así mismo los aparcamientos situados en las zonas de acceso principal o cercanos al centro deben disponer de elementos de seguridad como espejos de visualización panorámica para evitar atropellos involuntarios al salir de dichos espacios.

9. Vallas de protección y canalización de personas:éstas deberían rodear todo el perímetro del centro educativo, estudiando la ubicación de los espacios abiertos en aquellos puntos donde se canalice a los peatones a los cruces establecidos para ello, el resto de vallado (con elementos de seguridad), debe proteger a los menores de salidas sin control.

10. Transporte público y/o escolar:llegados a este punto, y como base inicial de este artículo, el transporte escolar debe cumplir con los requisitos de seguridad, que aun no siendo de obligado cumplimiento, ofrezca los beneficios de control y separe de forma clara los espacios destinados a vehículos de los de los peatones. Otros conceptos de seguridad relativos son:

a.Los autobuses escolares deben contar con SRI adecuados a los menores que lo utilizan.

b.Disponer de un estacionamiento propio y exclusivo, con visibilidad clara y donde no coincidan con peatones.

c.Las maniobras no se pueden ejercer hasta que los menores estén ubicados dentro del centro o del autobús

d.Utilizar sistemas de control y localización de menores que aseguren la ubicación de los mismos, evitando la marcha si falta algún niñ@ por subir o que se quede en el interior cuando ha finalizado el servicio.

e.Conocer los medios materiales y procedimientos de actuación de seguridad en caso de accidente. Realización de ejercicios donde todos los agentes se impliquen y sepan cual es su función.

En definitiva, la regulación de los entornos viales es vital para la prevención de accidentes, y es una responsabilidad compartida:

—Por un lado, por parte de las administraciones y responsables de los centros, colaborando para conseguir espacios adaptados bajo los parámetros de prevención, recomendando incluir la vigilancia en aquellos puntos más críticos. Una ordenación que se debe basar en la protección de los usuarios más vulnerables (niñ@s) según sus necesidades y características, con el beneficio para toda la población que ello supone.

—Por otro, los adultos somos responsables de su control y educación continúa, la sociedad en general fomenta y valora las clases de educación vial que los menores reciben en su etapa educativa, y que incluyen valores como el respeto, la convivencia y la conciencia social. Todos conocemos las normas establecidas y pocos las cumplimos, de forma inconsciente nuestras prioridades se encaminan más hacia objetivos personales que hacia los educativos (educación, respeto, cumplimiento de normas). Debemos ser conscientes de que aquello que los adultos decimos y enseñamos (modelo a seguir) debe alinearse con lo que hacemos (coherencia de criterios), para llegar a conseguir la cultura preventiva que se persigue.

seguridad vial infantil logieduca

Seguridad vial: una responsabilidad compartida

Auditorias de espacios e instalaciones infantiles, las más importantes a realizar, son muy desconocidas, pero de la misma forma que se llevan a cabo las auditorias de riesgo laborales, incluido el trayecto (in itinere) o las de contaminación medioambiental, las auditorias que se realizan en los espacios e instalaciones infantiles cumplen con los mismos objetivos preventivos. Y son, si cabe, mucho más importantes, ya que están destinadas a los usuarios que las disfrutan (los niños), aportando las herramientas necesarias para adaptar los espacios a su seguridad, y a una mejor organización y gestión.

©      M Ángeles Miranda. Twitter @logieduca

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Prevención: l@s niñ@s también cuentan!

Guarderías: Entornos seguros para los niños, Prevención de riesgos infantiles, Seguridad escolar, Seguridad infantil en Ludotecas

Vía Prevencionar

LA SEGURIDAD INFANTIL EN CIFRAS

Las consecuencias y repercusiones de los accidentes infantiles son de una magnitud reveladora si observamos las cifras que nos proporcionan.

Según datos del European Child Safety Alliance (ECSA), el 70 % de los accidentes infantiles precisa de algún tipo de atención o cura, dentro de este grupo entre el 30% y el 48% necesita además traslado y asistencia en un centro hospitalario.

Las mismas fuentes nos indican que por cada menor fallecido, 160 niños necesitan ingreso hospitalario y 2000 son atendidos en los servicios pediátricos de urgencias, es lo que se llama la pirámide de lesiones.

El tributo a pagar por los accidentes infantiles no queda aquí, además de las cifras resultantes en el gasto sanitario, se deberían añadir otros gastos y daños morales como los años de vida potencialmente perdidos en caso de fallecimientos, las limitaciones, minusvalías, desfiguraciones, amputaciones, afectaciones psicológicas, sufrimientos morales y físicos, tanto de los niños como de los familiares y cuidadores, el absentismo escolar, el absentismo laboral de las familias que deben cuidar de su recuperación, etc.

LA PREVENCION DE ACCIDENTES EN CENTROS DESTINADOS A LA INFANCIA

La definición de escuela segura tiene en España tantas definiciones como decretos y normativas, ni con el estricto cumplimiento de todas ellas se puede conseguir un espacio adaptado a las necesidades cognitivas, motrices y psicológicas de los niños, consiguiendo que se desarrollen de forma natural, sin interrupciones por secuelas derivadas de una falta de previsión (accidentes), preservando su integridad física y psíquica, y donde los profesionales puedan llevar a cabo su tarea: el desarrollo de los proyectos educativos y las actividades programadas

De profesión auditora de riesgos infantiles, M Ángeles Miranda, Vicepresidenta de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil, viaja por todo el país observando centros educativos, poniendo la mirada crítica que necesitan estos espacios en función de los menores a los que acoge y dotando de herramientas en forma de soluciones a los equipos profesionales para que sus centros, al margen de las normativas y decretos y de la mirada más o menos critica del inspector de turno, pueda definirse como una Escuela Segura con certificado incluido.

1.Zona de Seguridad: Es aquel espacio comprendido entre el suelo y 1,20 m de altura de toda la instalación y los accesos (incluyendo la zona de tránsito y la de uso habitual), donde no deben existir elementos peligrosos accesibles a los niños o que puedan causar daño físico o psíquico.

2.Accesos:la delimitación del centro y el control de accesos debe preservar la seguridad de los menores, protegiéndolos de extraños y de elementos que puedan causarle un accidente. (Por ejemplo, las vallas delimitadoras de los centros en pocos casos se encuentran reguladas por decretos, podemos encontrar desde vallas escalables, o con una distancia entre barrotes superior a los 10 cm, lo que pude causar que el menor introduzca la cabeza entre ellos).

3.Instalaciones generales:bajo esta denominación podemos englobar los siguientes apartados:

a. Suelos: ligeramente blandos, en función de las necesidades que requieran las actividades que se realizan en cada espacio se aumentará el nivel de amortiguación de los mismos. (Por ejemplo: no es lo mismo la actividad de los rincones en el aula, que la psicomotricidad o el suelo existente bajo un tobogán).
b. Paredes: teniendo en cuenta el desarrollo de las habilidades motrices hasta la consecución de las mismas, las caídas y los golpes son constantes, por lo que se deben proteger de forma que se minimicen las consecuencias de dichas caídas.
c. Puertas: en función del espacio al que derivan, éstas deben evitar la accesibilidad a la manipulación infantil, lesiones por atrapamiento de extremidades o por golpes contra vidrios, heridas y cortes a consecuencia de la rotura de vidrios y facilitar el acceso del adulto en caso de emergencia (por ejemplo, he encontrado en escuelas infantiles que las puertas de acceso al aula eras inaccesible a los menores, ya que la maneta se había situado de forma correcta a 1,40 m de altura y las que daban acceso a los espacios como cocina o limpieza y situadas en la zona de tránsito infantil eras totalmente accesibles)

d. Ventanas: inaccesibles a la manipulación infantil, no solo a su apertura, también a su hoja si esta permanece abierta y evitar siempre la disposición de los equipamientos de forma que no facilite la escalada. (por ejemplo en la zona de sueño, la disposición de las cunas nunca deben situarse debajo de una ventana, ya que la altura del niño cuando se pone de pie en ésta la hace accesible, estos problemas son de base de proyección y construcción del centro)
e. Escaleras y desniveles: todos los desniveles deben ser salvables para los niños que acoge la escuela infantil, el resto debe estar delimitado e inaccesible a la manipulación infantil.
f. Enchufes: los que no se sitúen por encima de la zona de seguridad, deben disponer de protecciones infantiles, en ningún caso pueden ser accesibles a los menores, pero no debemos olvidar que todos los dispositivos electrónicos y los cables derivados también deben situarse por encima de esa zona. (Por ejemplo hay escuelas que ubican el dispositivo electrónico por debajo de la zona de seguridad ya que el equipamiento así se ha dispuesto, dejando al alcance de los niños la manipulación de los cables y del dispositivo).

4.Instalaciones especificas: totalmente accesibles, espacios conectados (asistenciales y de actividades) con las características de:

a. Visuales: atender una necesidad básica en particular no debe implicar la pérdida de contacto visual con el grupo en general.
b. Específicos: deben existir espacios diferenciados y adaptados para cada asistencia concreta y para actividad programada.
c. Polivalentes: espacios preparados a acoger a niños de diferente nivel y con distintas necesidades.

5.Equipamientos: los elementos que componen una escuela infantil, sea cual sea su utilidad (asistencial, lúdica y/o educativa) deben ser específicos para el desarrollo de su función, adaptados a las destrezas y habilidades de los niños, a sus medidas antropométricas y cumplir con las normativas vigentes. No se puede incluir equipamiento que no esté estrictamente pensado para los menores a los que va destinado y por supuesto jamás permitir la entrada de objetos desde el exterior que, con muy buena fe por parte de las familias, puede suponer un riesgo para uno o el resto de menores. (Por ejemplo juguetes que no tengan el marcado CE, peluches, piscinas, etc.)

6.Evaluación/auditoria de riesgos infantiles: ni con el estricto cumplimiento de todas las normativas y decretos vigentes se asegura una instalación adaptada y segura, las herramientas que a nivel organizativo y de gestión, la planificación del mantenimiento, la prevención eficaz y concreta, solo lo ofrecen las evaluaciones de riesgo infantiles realizadas por profesionales y el derivado informe con las soluciones precisas en función de la prioridad del riesgo.

7.Gestión del mantenimiento: la mayoría de lesiones que ocurren en un centro infantil son derivadas de un ineficaz o nulo plan de mantenimiento, en ocasiones se destina la partida presupuestaria a un lavado de imagen obviando las prioridades en función del riesgo que determina el informe derivado de las evaluaciones. El plan de mantenimiento debe establecerse bajo los criterios preventivos y paliativos según las prioridades, preventivo a través de los puntos críticos establecidos y paliativos, aquellos cuya urgencia así lo requieran.

8.Formación: el personal del centro infantil debe recibir formación de prevención de riesgos, esta cultura preventiva es inusual, ya que se le da más importancia a los primeros auxilios (que también deben formarse), antes que a evitar llegar a estos últimos. La integración de la cultura preventiva de forma natural en cualquier función desempeñada es una de las herramientas más eficaces para gestionar los riesgos

9.Emergencias: un Plan de Autoprotección debe contar con la implicación de todo el personal del centro, éste se debe diseñar bajo los preceptos de probables emergencias y siempre en función de las características de los niños. Aún de obligado cumplimiento, son muchas las escuelas infantiles de gestión pública que carecen del Plan de Autoprotección, su implantación y todos los ejercicios que ello implica.

10.Vía pública: no puede quedar exenta de una auditoria vial, los entornos escolares deben tener en cuenta las necesidades de los menores y de sus familias, como por ejemplo que todos los niños deben ir en un SRI homologado a su peso y talla y para ello necesitan espacios exteriores donde poder realizar esta acción de forma segura y adecuada, así mismo las espacios públicos deben contar con señalización que informen a los conductores que se encuentran en un espacio frecuentado por menores y actuar en consecuencia.

El objetivo es conseguir un espacio adaptado a las necesidades cognitivas, motrices y psicológicas de los niños, consiguiendo que se desarrollen de forma natural, sin interrupciones por secuelas derivadas de una falta de previsión (accidentes), preservando su integridad física y psíquica, y donde los profesionales puedan llevar a cabo su tarea: el desarrollo de los proyectos educativos y las actividades programadas

AUDITORIAS DE RIESGO INFANTIL

El estricto cumplimiento de la legislación vigente referida a la instalación, la actividad, el contenido, así como la incorporación de los planes de evacuación y emergencia, de autoprotección y de prevención de riesgos laborales, no aseguran la prevención integral del centro: los factores organizativos y de gestión, la planificación del mantenimiento, las posibles eventualidades e imprevistos y sobretodo el uso y desgaste de la instalación y los elementos que la componen influyen en la variación del nivel de riesgo y en consecuencia en la accidentalidad infantil.

 

Por todo ello para conseguir las máximas garantías de éxito en la prevención integral y obtener las herramientas adecuadas para la correcta gestión del riesgo, de forma que repercuta en los siguientes beneficios

-          obtener espacios adaptados a los niños, a los proyectos y las actividades.

-          Optimizar la gestion y la organización, facilitar el trabajo de los profesionales dedicados a la infancia y mejorar así sus condiciones labores, incluidos los riesgos de accidente o enfermedades derivadas de su función

-          Implicación y coordinación de todos los agentes implicados en la adopción de la cultura preventiva de forma integrada.

-          Rentabilizar y optimizar los recursos y presupuestos, mejorando la gestion del mantenimiento.

-          Ofrecer un valor añadido al centro mediante la implantación de certificados y normas de calidad.

-          Y sobre todola notable reducción de la siniestrabilidad infantil

Es preciso establecer mecanismos de evaluación y análisis que detecten los puntos críticos y ofrezcan soluciones a los defectos de forma prioritaria en función del nivel de riesgo que éstos generen y siempre bajo la óptica de las circunstancias y peculiaridades del agente, el entorno y el sujeto.

prevención de accidentes, los niños también cuentan

M Ángeles Miranda Martínez: Asesora y auditora en Prevención de Riesgos Infantiles. Vicepresidenta de la Asociación Nacional de la Seguridad Infantil, responsable de seguridad en centros infantiles. Miembro del Comité Técnico de AENOR para la elaboración de la Norma UNE 172402:2011. Autora de la Guía de Seguridad para centros infantiles de 0 a 3 años (AENOR Ediciones), autora de los contenidos de seguridad infantil de la Guía para Proyectar y Construir Escuelas Infantiles (FEMP y Ministerio de Educación). Creadora de las Auditorias de seguridad infantil/ Evaluación de riesgo infantiles (Registro en la propiedad intelectual)

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Nuevo curso:Valoraciones a tener en cuenta en un centro infantil

Guarderías: Entornos seguros para los niños, Prevención de riesgos infantiles, Seguridad escolar, Seguridad infantil en Ludotecas

A punto de comenzar el curso escolar, muchas familias se preparan para vivir ese primer e inolvidable día, al que seguirán muchos más, en el que sus pequeño@s tesoros empezaran su educación fuera del hogar, ya sea una escuela infantil, guardería o el segundo ciclo de infantil.

escuela infantil logieduca

Escuela infantil

En este artículo pretendemos ofrecer algunas pautas para las familias acerca de los requisitos que deben contemplar los centros destinados a la infancia, sobre todo en el actual momento económico y social donde los cambios de normativas y decretos reguladores minimizan los requisitos y son más permisivos de lo deseado para poder llevar a cabo las tareas educativas, lúdicas y asistenciales que por las características antropológicas, motrices y cognitivas precisan estos menores.

El eje principal de cualquier centro destinado a la infancia, independientemente de si su titularidad es pública (de gestión directa o indirecta) o privado (de forma autónoma o bajo el logo de grandes franquicias), es el proyecto educativo como insignia de su modelo de escuela.

Para su desarrollo es imprescindible contar con las herramientas adecuadas, ya sea a través del personal titular y auxiliar, de la instalación y de los equipamientos que la componen, herramientas que deben alinearse con los objetivos que el centro persigue a nivel educativo, asistencial y lúdico. Esto implica,  que el centro debe estar adaptado para el desarrollo de los menores de forma que se potencie su seguridad emocional y física.

Espacios educativos Logieduca

Espacios infantiles adaptados al juego seguro

Para que las modificaciones normativas no impliquen una merma en los objetivos del centro y la integridad de los niños, es ahora cuando se deben implantar mecanismos de calidad: Certificados de calidad (UNE 172402:2011) y/o sellos de calidad, como los avalados por la Asociación española de la seguridad infantil, a través de su plataforma especializada Logieduca.

De forma resumida establecemos unos parámetros para que las familias los puedan tener en cuenta a la hora de visitar el centro infantil:

-          Respecto al personal: implicación y cualificación no solo a nivel educativo, también para saber prevenir y actuar en caso necesario.

-          Respecto a las instalaciones:

El desarrollo infantil pasa por ser curiosos, el espacio debe contemplarlo

o   Zona de seguridad: Es la regla de oro preventiva, en espacios destinados a  menores de 3 años la medida establecida es de 1,20 m de altura desde el suelo (incluyendo este parámetro) donde no deben existir elementos peligrosos para el desarrollo de los niños, ya sean enchufes sin protección, puertas sin antipilladedos o antiatrapamiento lateral, vidrios de seguridad, esquinas sin protecciones que minimicen los efectos de una caída o choque contra ellas, suelos blandos en zonas específicas, ventanas y balcones inaccesibles a los menores, etc.

o   Otros aspectos son la iluminación natural o artificial de forma indirecta (para evitar que los bebés miren directamente a la luz en su posición natural), la protección de los elementos de climatización, la inaccesibilidad a los espacios no adaptados para los menores, etc.

-          Respecto a los equipamientos: Todos ellos han de cumplir las normativas legales específicas en función de su utilidad y de los usuarios, incidiendo en aquellos que se encuentran dentro de la zona de seguridad.

o   Deben adecuarse a las necesidades asistenciales de los niños (debe existir zona de cambios, lavabos adecuados a su medida, zona de sueño, preparación de alimentos, etc.)

o   Deben adecuarse además a las necesidades lúdicas y educativas: incorporando los elementos necesarios para la práctica de las actividades y separando los juguetes por edades y destrezas de cada grupo.

-          Planes de autoprotección: TODOS los centros destinados a la infancia deben disponer de un plan de autoprotección para actuar en caso de emergencia donde se tengan en cuenta: la distribución de los espacios, la señalización y los ejercicios de simulacros.

-          Por último recordar que los entornos adaptados son TODOS: interiores y exteriores, zonas de tránsito y espacios habituales.

Estos parámetros pueden guiaros, pero no dudéis en consultarnos si necesitáis documentación y más conocimientos sobre el tema. Un centro seguro y adaptado solo se consigue mediante un proceso de evaluación y formación  que certifique su idoneidad en función de los menores que acoge y las actividades que se llevan a cabo, las familias deben interesarse si el centro reúne estas certificaciones que implica la mejora educativa y la seguridad de nuestro recurso más preciado: Los niñ@s


©      M Ángeles Miranda. Twitter @logieduca

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